empantanado

se rompió mi espejo
en el centro del silencio
y así mi vida, empantanada,
se acogió a la vacuidad
de una fría quimera,
razón de sonsonete,
piedras y más lodo.

llenos de fango, mis deseos,
me pesan miserables,
así como el silencio
y la inmovilidad
y la vida propia que
repta zigzagueando,
empantanado yo
por tus deseos.

¡brama la Tierra y la Tierra
está tan triste!

la noche envuelta en tus abrazos,
el único sostén de
mis lamentos.
y así mi vida, empantanada,
se refugia en el
murmullo risueño
de tu sonrisa
o lo que me quede de ella.



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1 Comentarios:

Espesura Claridad dijo...

un lindo poema, murmullo risueño de tu sonrisa. Enhorabuena! :)

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