Indubitablemente,
estoy aquí, contigo.
Te veo venir, mientras te alejas
con vientos de fuego, polvo
y juventud.
Ojos arremolinados de pudor,
en este mismo espacio temporal
que está más cerca del ayer
que del presente.
Mis temores duermen
y sospechan un prejuicio
pero sigo aquí, contigo,
deseando con firmeza
tu sabor
y el de tu sombra .
Y sigo aquí, contigo,
aunque tus ojos carezcan
de oficio y profesión,
intentando reservar para el futuro
una sola gota de aquello
que ya no puedes darme.
Y, a pesar de todo,
sigo aquí, contigo, leyendo
la humedad que emigra de mi rostro
e inundando hambre
y sed de ti
cada noche de febrero.
3 Comentarios:
Y a pesar de todo sigo aquí, disfrutando de tus versos, querido amigo :) tan íntimos como bellos
dos abrazos
Te agradezco tanto, Mariluz. Me haces recoger el ánimo y limpiarlo un poco :)
Indiscutiblemente Seguiré Leyendo tu Blog Rodrigo :)
saludos
Publicar un comentario en la entrada