Decisiones



Domingo 29 de mayo de 2011.

Hoy es una de esas tardes en que el descenso emocional se convierte en gruesa frazada para escapar del frío. Hoy, que casi ya no habita tiempo en el reloj, para seguir diciendo hoy, tomé una decisión trascendental para mi vida o lo poco que de esta aún exista. Y la tomé con una calma resignada, como tristísimo y negro vacuno frente al portón de la arena que espera su lid contra la muerte. 

Así, y aunque nadie comprenda lo que expreso, hoy decidí callar - a través de estas palabras - la decisión más contradictoria conmigo mismo, tras lo cual aceptó a regañadientes mi cuerpo una sonrisa y la tranquilidad de volver a habitar la historia que dejé atrás hace más de once años. 

Espérame, madre, que allí te veo. 




0 Comentarios:

Publicar un comentario en la entrada